El punto de partida
Un cliente con una idea de producto: una app que no solo registre lo que la gente gasta, sino que le diga cómo está financieramente y la ayude a mejorar. Nada construido, un documento de entendimiento firmado y un plan por fases con entregas y demos de cierre.
Lo que construimos
La app (2025)
- Movimientos de ingresos y gastos con categorías y subcategorías propias, e ingresos recurrentes.
- Metas con aportaciones, retos y misiones personalizadas para mantener el hábito.
- Multidivisa: pesos argentinos, dólares, euros, pesos colombianos, mexicanos y dominicanos.
- Informe financiero exportable a Excel y PDF, y un resumen editable.
- Avatar personalizable, perfil y preferencias.
- Acceso con email, Google y Apple, y eliminación de cuenta desde la app, como exigen las tiendas.
El Indicador de Salud Financiera (2026)
La pieza que convierte la app en un producto: una puntuación de 0 a 1000 calculada sobre nueve pilares en una ventana móvil de 30 días, alimentada por el plan de gastos del usuario. El motor es código puro, con más de 200 pruebas automáticas, y se ejecuta en el servidor: una función recalcula la puntuación de cada usuario todas las noches, y la app muestra el desglose pilar por pilar en "Mi Plan Financiero".
Camino a las tiendas
Cuenta demo para los revisores, política de privacidad publicada, eliminación de cuenta, builds de prueba con informe de errores (Sentry) para que ningún crash llegue al usuario sin que lo veamos, y pruebas de extremo a extremo automatizadas sobre los flujos principales.
Cómo se trabajó
Acuerdo por fases con alcance y precio cerrados por fase, ampliaciones presupuestadas aparte, y una demo al cierre de cada una. Casi 500 commits y 49 pull requests en poco más de un año, con un núcleo de cálculo que tiene pruebas porque es lo que el usuario va a mirar todos los días: si el número está mal, el producto no sirve.